Todos buscamos la mejor educación para nuestros hijos. Probablemente muchas personas también buscan continuar educándose y creciendo intelectual y profesionalmente, aún cuando hayan dejado las aulas universitarias atrás.

Sin embargo, para el pueblo de Israel, la educación va más allá de los conocimientos académicos y prácticos que nos capaciten para desempeñarnos en sociedad y ganarnos la vida. Claro, estos también son importantes, pero la educación, desde el punto de vista judío, debe brindar sabiduría y entendimiento, debe ser la brújula que nos guíe a descubrir que somos criaturas espirituales con un propósito moral y ético que tiene precedencia sobre los deseos naturales del ego.
Para cada edad, hay enseñanzas fundamentales que van moldeando la esencia del individuo, haciendo posible que la construcción de un mundo mejor sea nuestra meta más preciada.
