Yavneh – Academia de Estudios Judíos, nace como una necesidad de preservar el conocimiento, la tradición, la sabiduría y la espiritualidad judía para el mundo hispanohablante. El nombre no es nuevo, ni la tradición de preservación del judaísmo.
En realidad, en el año 68 de la Era Común, los romanos, bajo el comando de Vespasiano, mantenían sitiada Jerusalem. En ese momento, la ciudad estaba controlada por los zelotes, quienes preferían morir que entregarse a los romanos. Yojanán ben Zakkai, uno de los grandes sabios de la época, estaba dentro de la ciudad. Y aunque su postura era la de encontrar la paz y permitir que la mayoría de la población sobreviviera, no pudo convencer a los zelotes de ceder en su posición. Esto significaba que la mayoría de los sabios y maestros morirían en la ciudad y no habría quien mantuviera viva la llama de la tradición y la enseñanza.

Entonces recurrió a una idea extrema y peligrosa. Sus discípulos lo colocaron en un ataúd, vestido con mortaja, como si estuviera muerto, y lo sacaron de las murallas; pues dentro de la ciudad no se realizaban los entierros. De esta forma, pudo llegar ante Vespasiano. Ahí el sabio salió del ataúd y le dijo al general que había tenido una visión de que él sería el próximo emperador. Además, le solicitó humildemente, que le concediera un lugar en Yavneh, donde él pudiera establecer una pequeña escuela donde él pudiera enseñar Torá en paz.
Según cuenta la historia, mientras conversaban llegó la noticia de que el emperador había fallecido y que Vespasiano había sido elegido para reemplazarlo. Vespasiano le concedió los deseos a Yohanán ben Zakkai y Yavneh se convirtió en el nuevo centro de estudio del judaísmo por mucho tiempo.
Es nuestro anhelo que este esfuerzo se multiplique y sirva, como el Yavneh original, de motor e inspiración para mantener viva y vibrante la llama del saber judío en el mundo.
